Se produce el denominado "Jueves Negro" en la Bolsa de Valores de Nueva York, Wall Street, marcando el inicio de una venta masiva de acciones y una fuerte caída de las cotizaciones. Este evento fue el preludio del colapso bursátil conocido como el "Martes Negro" (29 de octubre), desencadenando el Crack del 29. Esta catástrofe financiera fue la chispa de la Gran Depresión, la crisis económica y recesión mundial más profunda y prolongada del siglo XX, que se extendió hasta principios de la década de 1940.
📰 El "Crack del 29": La Chispa que Encendió la Gran Depresión 📉
El 24 de octubre de 1929 es una fecha grabada en la historia económica mundial. Conocido como el "Jueves Negro", este día marcó el colapso de la Bolsa de Valores de Nueva York, Wall Street, y fue la antesala de la crisis económica más devastadora del siglo XX: la Gran Depresión.
La Caída: Jueves Negro y Martes Negro
La prosperidad sin precedentes de la década de 1920, impulsada por la especulación bursátil y una euforia inversora, había creado una burbuja insostenible. La confianza se basaba en la idea de que los precios de las acciones solo podían subir, llevando a millones de estadounidenses, incluso con préstamos, a invertir.
24 de Octubre de 1929 (Jueves Negro): Se inició una venta masiva de pánico. En un solo día se negociaron casi 13 millones de acciones (una cifra récord para la época), y los precios se desplomaron. Aunque los principales banqueros intentaron estabilizar el mercado comprando grandes bloques de acciones para restaurar la confianza, la calma fue efímera.
29 de Octubre de 1929 (Martes Negro): El pánico regresó con una fuerza abrumadora. Se negociaron más de 16 millones de acciones, y el mercado perdió una porción catastrófica de su valor. Este día se considera el punto culminante del Crack del 29.
El colapso bursátil aniquiló miles de millones de dólares de inversión, llevando a la ruina a empresas, bancos y a la población en general.
Consecuencias: De la Bolsa a la Economía Global
Lo ocurrido en Wall Street fue mucho más que una simple corrección de mercado. El Crack del 29 desencadenó una reacción en cadena que paralizó la economía real y se extendió a nivel mundial:
Quiebra Bancaria: La caída de la bolsa provocó la quiebra de miles de bancos, que habían invertido en acciones o prestado dinero a especuladores. La gente, aterrada, retiró sus depósitos, acelerando el colapso del sistema financiero.
Reducción del Consumo e Inversión: Con el miedo generalizado y la falta de crédito, el gasto de los consumidores y la inversión empresarial se desplomaron. Las fábricas redujeron la producción o cerraron.
Desempleo Masivo: La caída de la producción se tradujo en un desempleo récord, alcanzando un pico de casi el 25% en Estados Unidos. La pobreza, el hambre y los desalojos se generalizaron.
Recesión Global: Dada la importancia de EE. UU. en el comercio y las finanzas internacionales, la crisis se propagó rápidamente a otros países, especialmente a Europa, que aún se recuperaba de la Primera Guerra Mundial y dependía de los préstamos estadounidenses.
Este periodo de miseria y estancamiento económico, conocido como la Gran Depresión, duró hasta el inicio de la década de 1940, dejando profundas lecciones sobre la regulación financiera y el papel del gobierno en la estabilización económica.





